DIferencias entre saxos y clarinetes ¿Cuántas veces habremos tenido que explicar qué es un clarinete cuando alguien nos ha preguntado y hemos tenido que hacer referencia al saxo, instrumento más que conocido por el gran público?
Pues seguramente en todas las ocasiones. Incluso nosotros mismos cuando empezamos con nuestras primeras andaduras con el clarinete, nos vimos en esta misma tesitura, sin ser capaces muy bien de explicar a nuestra abuela qué instrumento es el que íbamos a empezar a aprender.
Por este mismo motivo, en este post vamos a dar las claves de cómo aclarar estas dudas y sacar pecho y orgullo de que ser clarinetista es algo más sencillo de explicar de lo que pensamos.
El origen del clarinete
Los orígenes del clarinete se remonta a usos muy antiguos, en los que las primeras versiones se realizaban haciendo diversos cortes en caños de bambú, uno de ellos para la boquilla y el resto para los agujeros de las notas. A su vez, el chalumeau hizo su aparición en Francia en el siglo XV con tan solo siete agujeros, evolucionando a principios del siglo XVIII con la llave de doceava que permitía emitir los armónicos tan conocidos a día de hoy.
Fue entonces cuando de la mano del alemán Johann Christoph Denner cuando nació en realidad la versión de lo que hoy conocemos como clarinete. Este prototipo no disponía de todas las llaves para emitir todas las notas, pero poco a poco y según fue adquiriendo experiencia logró lanzar la versión con extensión cromática completa de más de dos octavas y media en 1791, justo a la vez que Mozart publicó su famoso concierto para clarinete K.622, el cual hacía una perfecta alusión al parecido del clarinete con la voz humana.
En 1949, Fritz Wurlitzer desarrolló una variante del clarinete francés que ya estaba popularizado y que llamó un «Boehm”. Un clarinete con digitación del francés pero con sonido muy similar al alemán
El origen del saxofón
El saxo fue creado en 1840 por el fabricante de instrumentos (además de clarinetista y flautista) Adolph Sax. Adolph trabajaba en París junto a su padre en una tienda de instrumentos, pero dedicaba gran parte de su día en la investigación de nuevos sonidos y posibilidades musicales. En su mente tenía la idea de construir un instrumento con una sonoridad de la familia del viento-metal pero con la agilidad de uno de viento-madera, además de un mayor control en la digitación y los sobretonos.
La llave 12 del clarinete transporta 12 tonos en el momento que el clarinetista la acciona con su pulgar, sin embargo, el reto radica en que tan solo fuesen 8 (la octava) para mantener la digitación, de tal forma que eliminase las preocupaciones del instrumentista. Su conocimiento también al tocar la flauta, le sirvió para cambiar ese cuerpo de madera por uno metálico, que terminó dando nombre a través de su apellido: “sax”.
Y ya conociendo de dónde provienen ambos instrumentos y un poquito de historia, ¡vamos a por las diferencias clave!

Diferencias entre la digitación del saxo y del clarinete
Cabe decir que los dos instrumentos más comunes son el clarinete soprano (en si bemol) y el saxo alto (en mi bemol). Comparar ambos estando en tonalidades distintas, es algo más complejo ya que la tonalidad y por tanto la digitación cambia.
Diferencias entre clarinete y requinto
Para este punto, podremos comparar la digitación entre este saxo alto y el clarinete requinto, ambos en mi bemol.
Si por el contrario, comparamos el clarinete soprano con el saxo tenor (ambos en si bemol) podemos gratamente ver que la digitación es la misma. Tan solo accionando la llave 12 del clarinete.
¿Suena bien no? El saxo soprano también podemos incluirlo en este último grupo.

Chalumeau Sans Luthier CH04
- Afinación en Do, a 440 Hz
- Madera de Olivo
- Incluye libreto con digitación y boquilla de clarinete
- Incluye cañas, guía digitación y funda
Boquillas y embocaduras para clarinetes y saxos
La de ambos instrumentos es realmente similar y es por ello que nos encontraremos muchos músicos que se han movido entre ambos instrumentos. En función de la sonoridad que buscasen o incluso de su etapa en la vida, han elegido un instrumento u otro.
Por este motivo es por el cual, los saxofones, pese a estar construidos en metal, son considerados de viento-madera. La caña de bambú simple que utilizan están muy cercanos a la sonoridad del clarinete. Al fin y al cabo, no dejan de ser una evolución del mismo.

Formas y pesos de clarinetes y saxos
La característica forma de S del saxofón (excepto en el alto) es de sobra conocida. Lógicamente influye en el sonido, peor también en el peso y en la digitación. Es el instrumentista el que más diferencias encuentra a la hora de tocar y de mover los dedos.
Muchos de los clarienteistas que hacen sus primeros guiños al saxo, empiezan por esta misma opción del saofón alto. De esta forma, pueden hacer un periodo de adaptación y sonodirdad ma´s adecuado.
Facilidad a la hora de tocar el clarinete
Aquí entramos en un pequeño debate entre ambos bandos.
¿Es más fácil pasarse del clarinete al saxo o del saxo al clarinete?
Pues lógicamente ambas opciones tienen la dificultad de nuestra habilidad y capacidad de adaptcación. Cualquier costumbre es a veces dif´cil de cambiar, por lo que en ambas ocasiones requerirá de un periodo de adapatcaicón.
El saxo permite que gracias a su cuerpo metálico, la emisión del sonido y su proyección sea mucho más rápida. En tiempos absolutos, el clarinetista que coge por primera vez un saxo, incluso disfruta dicha facilidad acostumbrado a gestionar todas las variables de la madera.
Sonido del clarinete
El sonido viene dado principalmente por la forma dle instrumento y por el material en el que están construidos.
El saxo se diferencia principalmente por un sonido con más twang, más nasa. Gracias a la proyección que le permite su cuerpo de latón, sin embargo el clarinete es algo más controlado y sobrio.
Sobre gustos no hay nada escrito, aunque ya sabéis cual es nuestra preferencia….


